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Al despertar, le agradecí al Creador por el nuevo día, acción que también ya venía olvidando; una voz interior me decía que tenía que ir al parque de mi comunidad pero en la vida real, esto lo quería hacer no tanto por la motivación de ir a ver si me encontraba en tiempo real con la bella dama; no, en verdad había otra razón de más peso, de mayor importancia; ahora presentía que algo tenía pendiente por hacer en ese parque...


          ! EUREKA ! lo descubrí, yo tenía el deber y la obligación de ir a reconstruir y a restaurar ese viejo y obsoleto asiento que recordé del sueño; así sin vacilar me dirigí a mi caja de herramientas, saqué un martillo, serrucho, alicates, tornillos, pinturas, brochas y unos tablones que tenía en un viejo garaje de la casa que teníamos alquilada en un pueblito cuyo nombre  se escribe con mucho amor pues el bello pueblo se llama COAMO.

Que agradable y grata sorpresa me llevé al llegar al parque y comprobar que el asiento y el arbusto de la bella dama eran reales, tal y conforme los había visto en mi sueño.


               
Mi concentración y trabajo se dispuso plenamente a la refacción y reparación del asiento, como si yo fuera el restaurador más fino de la Tierra; aflojé completamente todas sus tuercas y tornillos, corté mis tablas a la medida exacta del asiento, las pinté de color verde que representa la bondad y la esperanza  que la Madre Naturaleza nos da.

 Mientras la pintura de las tablas se secaba, limpié y lijé perfectamente la estructura metálica del asiento y luego la pinté del mismo color blanco que anteriormente tenía; hecho esto, puse las tablas ya pintadas con su color verde en la parte horizontal y en el espaldar del asiento y todas sus tuercas y tornillos completamente nuevos, relucientes y muy bien apretados.

El trabajo duró unas pocas horas, la gente que pasaba, unos hacían expresiones y ademanes de burla, algunos simplemente seguían de largo de manera indiferente, otros me sonreían amablemente y aprobaban de ésta manera mi actitud, mi trabajo y mi tarea.

Unas personas de aspecto importante desde el interior de un elegante Mercedes Benz clásico, parecía que me miraban desde hacía rato, sin embargo para no incomodarlos opté por ignorarlos pues se veía que estaban muy pendientes de mi trabajo, aunque la presencia de un bello perro pastor colly capturó también mi atención, la mascota sacaba alegre y juguetonamente su cabeza por la ventana de la parte trasera del elegante carro, tipo sedán de cuatro puertas de color azul.

De manera disimulada abandoné mi sitio de trabajo para pasar cerca de ese elegante carro con el que todos soñamos algún día poseer o por lo menos conocer por dentro, era de esos carros clásicos que infunden categoría, distinción y autoridad, algo que se conjugaba perfectamente con la Alemania del 1967 año al que pertenecía el bello carro.

 De paso aproveché la ocasión para así poder ver de cerca a la bella mascota canina; los ocupantes la acariciaban mientras hablaban con un niño de manera alegre y entretenida, de pronto alguien mencionó a la mascota por el nombre de zully.

* Aunque había una mujer dentro del carro, la cual no aprecié muy bien, pues unas grandes, elegantes y oscuras gafas y una pañoleta que le arropaba su pelo y le cubría parte de su cara, no me dejaron verla de una manera mejor; me dije para mis adentros, zully?...

Ese nombre  puede ser el nombre de la perrita, acusando que era una perrita por dos moños muy lindos que la adornaban en la parte posterior sus grandes orejas, también pensé que esa es la clase de mascota que quería tener en mi casa para que jugara con mis  hijos y para que ladrara alegremente con los perros de nuestro vecindario..

 

Estuve muy atento y disfruté mirando la juguetona perrita; aproveché y me quedé un buen rato cerca del auto hasta estar completamente seguro de que la pintura del asiento del parque se hubiese secado totalmente.

Como sería lo concentrado que yo había estado en la reconstrucción del asiento, que solo hasta regresar para terminar mi trabajo, observé un letrero con letras grandes, que colgaba en la parte del tronco de una planta de hojas grandes y flores color violeta y blancas de la dama que antes no había visto ni leído; en el aviso decía:


               
Algo en ese mismo instante estaba ocurriendo, pues en el otro extremo del parque un hombre solo, de unos 30 años, cavaba un hoyo en la tierra para enterrar algo que traía en una bolsa grande de tela de color verde, era como ver tal vez por su contenido a una almohada pero muy pesada, por su forma y su peso no me dejaron imaginar o visualizar que era, también traía con él una planta con flores de color lila o fucsia y portaba 6 plántulas de sábila iguales a las que la bella dama había plantado con tanto amor desde hacía 8 años en este mismo parque, pero estas nuevas plantas estaban muy jóvenes y pequeñas.

Me acerqué a observarlo y después de que el hombre enterrara la bolsa de tela en el fondo del hueco, noté que  desarrugaba y extendía  a una bolita de papel , parecía como si esa bola de papel fuera un documento muy importante o muy secreto; descubrí que era de papel, pues el hombre la abrió, la desplegó y leyó algo que en ella estaba escrito, hecho esto entonó una oración; luego arrugando nuevamente en forma de bolita la hoja de papel, mojándola  abundantemente con su propia saliva,  la puso sobre el costal de tela, así cubrió la bolsa con su extraño contenido  con tierra y  luego pasó a  resembrar la planta.

Que mensaje o misterio habrá en ese papel y en esa bolsa o costal de tela que el hombre sepultó en el fondo de la tierra?;

Eso fue algo que me inquietó, pero que no me atreví a preguntarle en ese momento.

* También me percaté de que la acción que este hombre ejecutaba, definitivamente ameritaba algo de mucha trascendencia e importancia para él; porque luego de cubrir y tapar con tierra la bolsa de tela parecida a una almohada, pasó a abrir un hoyo pequeño para enterrar la bolita de papel y sembrar sobre ella  la planta de flores fucsias con las seis sábilas en su entorno.

*  Sin yo entenderlo, cuando el entonaba la oración noté que de sus ojos brotaron varias lágrimas demostrando un pesar, un gran dolor y una tristeza; después de esto, el hombre volteándose hacia mí, secándose sus lágrimas con disimulo, de forma gentil y amistosa me dijo:


               
“ Todo ser humano que se respete y ame al Planeta debe entregarle a la tierra lo que es de la tierra, debe poner por escrito algo que enseñe o invite al amor y debe por ley universal y sagrada, sembrar una o varias plantas ”

Arreglando y decorando el nuevo hogar de las plantas, se despidió de mí, también de manera amistosa y alegre, me dió su nombre, diciéndome: Mucho gusto amigo,

" Ella te dara detalle"

! trata de leer eso al revés y espera ese gran mensaje!

Por su cara de satisfacción y por la manera en que estrechó mi mano, al despedirnos, parecía como si este hombre estuviera ganando un premio por algo que había hecho muy meritorio o muy especial en esta acción.

El ambientalista señor me regaló, tres vasitos pequeños con un cuadrito de oasis espumado de esos que usan en las floristerías en el interior de cada arreglo o ramo y también los agricultores siembran allí las semillas,  además me comentó que en el cuadrito van unas semillas que esperan lograr nacer y proseguir con la continuidad de la vida.


                   
Sin entender absolutamente nada de lo que este hombre trataba de decirme, desvié mi mirada de sus ojos buscando de esta manera disimular mi desconcierto.

* A medida que el hombre se retiraba, yo le aplaudía desde lo más profundo de mi corazón ese bello ejemplo de reforestación, pensé en imitarlo y hasta me dije que algún día y quien sabe dónde, cuándo, cómo, en qué momento y con quien sabe que personas seguiría esa tradición o sana costumbre de sembrar y reforestar.

*  

* Me dije que ojalá mi Angel de la Guarda me enviara personas que fueran como apóstoles que apoyen  esta iniciativa y que con ellos pueda sembrar muchas plantas; hasta me imaginé que ellos prestarían, me rentarían y otros que donarían tierras y grandes fincas o granjas , en donde pudiéramos albergar familias humildes y campesinas o indígenas para  sembrar muchos, pero muchísimos árboles y hasta pensé en ponerle el nombre de todos y cada uno de los que lo hagan como por ejemplo el Bosque de Pedro, de Juan y de quien sabe cuántos otros nombres, pero que tendría demasiado cuidado para no irme a relacionar con algún Judas...Je, je.

* Inclusive pensé en invitar a mis amistades y maestros de escuelas para que traigan a sus estudiantes a que ayuden a sembrar plantas y árboles de diferentes clases, que sean frutales u hospederas para aves y otros animales y que cada árbol lleve el nombre de quien lo siembre; me propuse que le pediría a DIOS DIOSA  Y SU CORTE ANGELICAL para que me ayuden a conseguir muchos eco amigos con terrenos.

*  Pienso que van a nacer muy pronto unos 144 Clubes de Ecovida antes del año 2025, que el resto de los 144.000 que se van a regar por toda la Tierra, se irán agregando o vendrán por añadidura.

Sabía o presentía que había mucho de sabio y de ejemplar en mi mente, aparecían nuevas ideas llegadas a de una manera clara y maravillosa; estaba como iniciando un renacimiento; comprendí que algo especial y muy productivo estaba por llegar a mi vida y todos los que se unan al Club.

Sí, hoy volví a sentir, a alimentar y a recordar ese gran Amor y fervor que desde niño he sentido por la Naturaleza, sin embargo no dejaba de inquietarme el deseo de saber cúal era el contenido de la bolsa, el saco o el costal de tela que aquel hombre había enterrado...

 

Al regresar a recoger mis herramientas e implementos, advertí que un anciano de abundante y plateada cabellera, estaba recostado plácidamente sobre el asiento restaurado por mٕí, donde tuve el sueño con el Angel de la Guarda; su silueta y su traje impecablemente blanco, contrastaban con la sombra que daban las grandes hojas  protectoras  de la planta sembrada por la bella dama y con el color verde de las tablas del asiento que yo hoy había pintado; por el reluciente brillo de sus zapatos, su impecable ropa blanca y su vistoso y elegante sombrero, pude captar que se trataba de un hombre muy importante o muy influyente, pues su apariencia y aspecto denotaban mucha jerarquía , categoría, clase, alcurnia y nobleza.

               
La brisa arrullaba el fascinante descanso del anciano y hasta una libélula, varias hormigas , muchos grillos y tres lindas palomas muy cerca de él, danzaban, correteaban y hacían círculos en el piso.

 su bella danza y alegres cantos, llamaron mucho mi atención, al ver a estos lindos animales que como por instinto, llenaban con su paz y su armonía al importante anciano, era como si la orquesta de la Madre Naturaleza quisiera acompañar los pensamientos o los sueños de aquel respetable hombre, pues hasta los pájaros, los grillos y las cigarras con tonos sutiles y melódicos, acompañaban la bella partitura con melodía natural y sonidos que solo la Madre Naturaleza nos puede regalar.

Advertí también que en el aviso que colgaban del tallo de la planta de la bella dama sobresalían varias orugas o gusanitos que se arrastraban sobre 2 grandes hojas de la planta, ondulando sus cuerpos decorados con bellas rayas verdes y negras.


               
Me acerqué a recoger mis herramientas e implementos de manera prudente y sigilosa, para no ir a molestar o incomodar al señor, pero mi intención no sirvió de nada, ya que el respetable anciano abrió sus ojos de color verde intenso como el verde de la selva y brillantes como un par de esmeraldas.

* Sentándose en posición erguida y muy animado, me invitó a compartir el asiento y con voz firme como una roca y cristalina como el agua me dijo lo siguiente:

''Todo aquel que conserva, mantiene, protege cuida y restaura con tanto esmero una propiedad que es para el uso de toda una comunidad, es digno de conocer el gran secreto que ya varias personas han conocido en éste mismo parque; pero tu paciencia, tu amor, tu esfuerzo y la dedicación que pusiste en tu trabajo, te hace merecedor, de conocer otro gran secreto."

Este gran secreto lo debes divulgar predicar y proponer a los cuatro vientos, primero en América y luego a todas las naciones y en todas las lenguas que hay sobre la faz de la tierra; oye muy bien mi estimado amigo:  ''Parece que el cacique Seattle y otros seres desde otra dimensión desconocida, te han elegido a tí, para que inicies el proyecto de reforestación más grande e importante que en ocasión alguna la superficie de la tierra haya recibido por parte de la raza humana; será tan importante que todos los países de la Tierra felizmente  lo adoptarán.

''La gran actividad debes iniciar cuando escuches en el ambiente sonidos que retumben como cañones y millones de lágrimas naturales acompañen un sabor a triste despedida en el lugar; la gran señal te será dada cuando alguien te hable de una estrella fugaz que relaciona lo que sucede en el cielo que ya había anunciado y aprobado el encuentro del gran Hafid con el gran Saulo de Tarso; esa es la hora para iniciar el gran pregón de tu actividad extraorbinaria,

Sobre un papel me escribió la palabra extraorbinaria, con una b muy grande en vez de una d; ante la importancia del mensaje omití ese error de escritura, pues al fin y al cabo, el gran anciano debía manejar seguramente con mucha propiedad varios idiomas o lenguas y pensé que ese era un errorcito de muy poca importancia y de muy fácil aceptación por mi parte.

*                     Luego sacó un doblado y extenso pergamino en el que estaban las 10 reglas o secretos de oro que debemos seguir, para vivir intensamente en armonía con el ambiente y con toda la humanidad; tomando y apretando fuertemente mi mano al mismo tiempo que me lo entregaba, de sus grandes y enigmáticos ojos se desprendieron varias lágrimas y me dijo: "Escribe a tu forma y en tu estilo esa motivante oración, la cual debes acompañar de la carta enviada por el cacique Seattle de los indios Swamish al presidente de los Estados Unidos, Señor Franklin Pierce en el año 1854.

 

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